Un segundo de distracción no debería costar una vida. Trabajamos para que nuestras calles dejen de ser escenarios de riesgo y se conviertan en espacios de movilidad humana, donde peatones, ciclistas y conductores convivan en armonía. Implementamos señalización táctica, realizamos auditorías de seguridad en puntos críticos y educamos a los conductores del mañana con programas de sensibilización vial extrema. Detrás de cada cifra hay una familia. Al donar, financias equipos de seguridad y educación que salvan vidas reales hoy mismo.